Todos queremos homenajear a la mamá en su día, y bueno, ojaá fuera en todos los días. Pero, por favor, si tienen algo de sentido común, absténgase de hacerlo en un restaurante a menos que quiera que la fiesta de su mamá se vuelva en la tragedia de la familia.
A continuación les relató ejemplos de lo que podrán ver y padecer si son tercos y no siguen las sigerencias de este blog:
Trancones a la salida y entrada de la ciudad.
Trancones peores a la salida y entrada de restaurantes.
Trancones hasta para ir al baño.
Largas filas para coger una mesa.
Demoras para que lo atienda un mesero.
Y lo peor, larga espera para que le traigan lo que usted ordenó, si no es que ya se agotaron las existencias del restaurante de esa carnecita que tanto le apetecía.
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